En Proptex hemos visto cómo cada vez son más las empresas encargadas de la gestión de activos inmobiliarios, aunque hay algunos conceptos de esta actividad que todavía hay quien no los tiene claros. Así pues, veamos en qué consiste la gestión de activos inmobiliarios y cuáles son sus beneficios.

Hasta hace relativamente poco tiempo, la gestión de activos inmobiliarios se llevaba de forma un tanto improvisada, sin estudios previos de viabilidad financiera y gestionados, en muchos casos, por los mismos propietarios o familiares. 

Afortunadamente, y desde hace ya un tiempo, los propietarios de inmuebles vieron cada vez más la necesidad de contratar a agentes externos especializados en gestión inmobiliaria para llevar sus activos de forma adecuada y sobretodo eficiente, por lo que muchas compañías empezaron a ofrecer servicios de asesoría especializados en el mercado inmobiliario (compraventa, alquiler, gestión o mantenimiento de bienes inmuebles).

¿Qué servicios ofrecen las empresas dedicadas a la gestión de activos inmobiliarios?

Una compañía especializada en gestión inmobiliaria debe ser capaz de ofrecer tres servicios esenciales: asesoría, acompañamiento y seguimiento. Lo que a la práctica se traduce en servicios jurídicos, técnicos, comerciales y administrativos dentro del sector inmobiliario para aportar soluciones integrales con una gestión rigurosa; y aquí es donde entran la figura del property manager o gestor de propiedades. 

En resumen, digamos que un gestor inmobiliario debe ser capaz de realizar acciones tales como:

  • Ofrecer servicios legales y jurídicos sobre la compraventa de inmuebles para evaluar así la viabilidad de los proyectos de sus clientes y poder asesorarlos de manera adecuada en base a datos palpables (y no intuiciones, como antes se hacía).
  • Tener conocimientos de derecho o registros de propiedades, o estar rodeado de un buen equipo de trabajo preparado para ello.
  • Saber sobre tasaciones inmobiliarias para poder valorar los activos de forma individual y conjunta. De este modo serán capaces de sopesar, ante los propietarios, la rentabilidad y las estrategias posibles en el momento de la compra o venta de los inmuebles. 
  • Conocer todos los trámites administrativos necesarios para una gestión eficaz de inmuebles, tales como los contratos, la inscripción de la titularidad de los bienes, y realizar labores de intermediación y negociación ante cualquier problema entre los bienes inmobiliarios.
  • Llevar al día, y de forma meticulosa, toda la gestión de una inmobiliaria en general y toda la tramitación de impuestos y compromisos legales: gestiones con las comunidades residenciales, deudas pendientes del inmueble, Hacienda, etc.
  • Tener conocimientos de marketing inmobiliario online y de acciones de captación para el sector inmobiliario.
  • Disponer de un buen software de Property Operations & Experiencia del Inquilino, como Proptex.

Plataforma de Property Operations & Experiencia del Inquilino

Para un property manager, disponer de un software de gestión inmobiliaria como Proptex permite tener a golpe de click funcionalidades como un dashboard de sus inquilinos donde conocer cualquier gestión técnica o administrativa, llevar un control exhaustivo de proveedores, la gestión de los acuerdos de nivel de servicio (o Service Level Agreement), etc. Lo que le facilitará enormemente las labores administrativas y de servicios ante cualquier gestión de activos inmobiliarios.

Además, gracias a la Inteligencia Artificial y al mismo software de gestión inmobiliaria de Proptex, el property manager puede ofrecer servicios de valor añadido para mejorar la experiencia del inquilino: funcionalidades como un marketplace de servicios, un chatbot inteligente capaz de predecir las necesidades del cliente y eliminar así barreras en la comunicación, un panel de incidencias inteligente en tiempo real, poder ofrecer un directorio y un canal de comunicación para conectar con su comunidad o incluso generar eventos o meetings en base a sus gustos y aficiones. De este modo, conseguimos facilitar la vida de los usuarios y ofrecerles servicios de valor añadido, lo que repercutirá en clientes más contentos,  más fieles y más retenidos. 

Y es que, sin lugar a dudas, la especialización y la capacidad de generar valor añadido en la gestión de activos inmobiliarios supondrá para los clientes y propietarios un elemento diferencial para cualquier empresa dedicada al Real Estate.